MATEMÁTICA Y REDES SOCIALES

25 04 2008

Hace tiempo ingresé en una red social denominada Gyggs ligada con la empresa televisora mexicana e internacional Televisa. Entro muy pocas veces porque el perfil y los contenidos no son enteramente de mi agrado, pero me llamó la atención y sigue llamando mi atención estudiar los usos que la gente da a las redes sociales.

En esa red, nadie ha comentado mis artículos. Los mensajes no pasan de un breve saludo y solicitud de amistad. Abundan los mensajes de corte publicitario y sólo hace unas pocas semanas recibí algunos apuntes de una maestra que me expresaba su sorpresa de que estuviera suscrito a un sitio principalmente dirigido al público juvenil de no más de 30 años.

Lo que sucede con las redes es que al estar tan bien clara la estratificación de públicos en la Internet, en vez de que una red en cuanto producto determine su público objetivo, ocurre al revés.

Una prueba está, por ejemplo, en esta misma red en la que ahora te encuentras leyendo estas líneas. La motivación y objetivos del creador pueden estar bien definidos, como se observa en las notas descriptivas, vínculos y contenido en general. El administrador mismo puede tener una lista de contactos específica o varias, extraídas de diversos ámbitos, pero no todos los contactos compartirán el interés, el gusto, el tiempo, la necesidad, los contenidos o formas de participación para verse inmiscuidos en la construcción de una malla de conexiones.

Esto, lejos de contribuir a la deshumanización del medio, la reafirma en lo que de volitivo tiene el Hombre. La capacidad de decisión siempre es personal y, aun cuando puede ser impuesta o persuadida, al final de cuentas siempre obedece al propio convencimiento sobre la base de la funcionalidad y la pertinencia del medio.

En Gyggs soy entre muchos más una presencia decorativa, que más de uno pasa desapercibida. Sin embargo desde mi posición observo, leo, me divierten o me enojan los contenidos y las intervenciones. Me permite descubrir para un conjunto objetivo de público sus riquezas o sus deficiencias comunicativas y de personalidad, tanto como habrá quienes sobre mi persona emitan sus respectivos “pre-juicios” sin tratarme en realidad, sólo por una foto o unas palabras publicadas; eso sí, siempre con toda honestidad y los riesgos que esto implica, pues siempre, al momento de llenar un perfil, existe la posibilidad de que la información asentada sea mal empleada.

Hay quien prefiere emplear las redes para foguearse y luego crear la propia. A ojos de un administrador pueden ser figuras decorativas, pero en su círculo las cosas cambian.

La fascinación que en lo personal suscitan las redes es su matemática. La forma como crecen, se distribuyen, desaparecen, se proyectan. A riesgo de equivocarme, mi hipótesis es que obedecen a una matemática fractal. Pero este tema lo trataré con más detalle en otra ocasión, por lo pronto, queda abierto para todos ustedes.

Publicado originalmente en VETA Creativa (Red Social)

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REDES, ENTRE EL AISLAMIENTO Y LA COOPERACIÓN

4 10 2007

CooperaciónHará dos años, poco más o menos, me uní por primera vez a una red social anclada en elistas y enfocada a reunir a programadores y usuarios interesados en las potencialidades de la aplicación Microsoft Access, una sencilla pero poderosa aplicación para la creación y administración de bases de datos. Desde entonces, no me había sumado a ninguna otra red social.

Este año, como he comentado en otras partes, me di a la tarea de conformar una red de blogs para construir una revista electrónica a modo (mi modo, Indicios Magazín-e) y en el camino me topé con la nueva forma de redes sociales y las redes de noticias. Me resultó fascinante la idea y heme aquí, descubriendo que a la vez el trabajo aislado es capaz de provocar la cooperación.

Las redes sociales abonan a la vez al aislamiento y a la cooperación. Hay que ver cuánto tiempo ha de dedicar una persona para mantenerse sentada ante el ordenador o computadora y construir y diseñar contenidos personales con vocación plural. Trátese de blogs, grupos, listas de distribución o bitácoras, las relaciones interpersonales cobran una nueva dimensión, donde la competencia por la gregariedad es ahora el nuevo derrotero, uno donde lo fundamental no son los individuos vistos como meros consumidores de productos y servicios, sino que participan como personas virtualmente palpables (por contradictorio que suene).

Cabe preguntarse, para comenzar la discusión, si la finalidad de las redes tecnológicamente armadas serán capaces de confirmar y reafirmar la vocación comunitaria del ser humano o, por el contrario, acentuarán el aislamiento por la dificultad del contacto cara a cara.

Claro que una solución la da la misma tecnología mediante las teleconferencias, los videoteléfonos, las cámaras web, pero ¿qué sucede y sucederá con los millones de personas que no tienen aún acceso a estos recursos, ya sea por desidia, por incapacidad o desconocimiento?